NUESTRA HISTORIA
La iglesia románica de San Pedro Ad-Vincula de Tudela, ya existía a fines del siglo XII, se hallaba en el lugar que ocupaban los viejos depósitos del agua, frente a la calle de San Pedro, debajo del castillo.
Las fiestas de San Pedro, o de Casco Antiguo de Tudela, tienen su origen en el siglo XVIII.
Fueron recuperadas con gran fuerza en 1974 por miembros de la Asociación de Vecinos, con el respaldo de la Iglesia de la Magdalena. Los primeros datos documentados sobre la comparsa del Casco Antiguo datan de 1978, cuando se mencionaron en un periódico local, lo que refleja el interés creciente por mantener vivas estas tradiciones.
Se desconoce la identidad de las figuras, pero algunos testimonios hablan de una posible pareja de reyes.
En su momento, nosotros quisimos aportar un impulso a estas festividades y pensamos en la construcción de una pareja de gigantes que alegraría las celebraciones. La idea fue bien recibida por todos, y con el apoyo de los colectivos del barrio, nos pusimos manos a la obra.
Tras un largo proceso de estudio de más de un año en los archivos municipales, exploramos diversas opciones de personajes. Cansados de los típicos símbolos festivos, decidimos optar por mitología, leyendas y personajes olvidados de nuestra ciudad.
-Este medio relieve de la catedral de Tudela sirvió de inspiración para el personaje de Irasko-
Nuestro trabajo vio la luz el 1 de julio de 2022, y desde entonces nuestra comparsa se ha encargado de mantener y revitalizar tradiciones tan queridas como Don Cierzo o la cucaña, actos simbólicos que son el alma de nuestras fiestas.
Hoy en día, hemos recorrido diversas localidades de Navarra, Aragón, País Vasco, Cataluña y Castilla y León, llevando nuestra esencia festiva más allá de Tudela.